Martes, 09 de Diciembre de 2003

Propiedad del Software.

Una de las prácticas más habituales en nuestro concepto del mercado es la necesidad impuesta que nos obliga inconscientemente al sentimiento de posesión de bienes, en gran parte motivada por hábitos culturales e imposición de modas. El tópico "tanto tienes, tanto vales" está tan arraigado dentro de nuestras mentes que a veces lo llevamos hasta lo absurdo sin tan siquiera pararnos a pensar si lo que estamos adquiriendo se convierte o no en objeto de nuestra propiedad.

Con el Software pasa algo así y las compañías productoras de programas se aprovechan de esta, digamos, necesidad humana de sentirse propietario de algo que nos venden licencias de uso de sus productos en términos más que abusivos.

Voy a realizar un análisis sobre el valor real del software licenciado desde el punto de vista de un consumidor acostumbrado a ser propietario de las cosas que adquiere hasta llegar a la conclusión de que el pago de licencias de software carece de valor de mercado.

El ejemplo es sencillo, compramos un equipo informático que viene con un sistema operativo y un programa de oficina. Está claro que, si el vendedor no lo desgolsa en factura, en el precio que pagamos por el equipo está incluido el precio de las licencias del software que trae instalado y si viene desglosado sabemos lo que pagamos por él. Valoremos esas licencias de software en 300 euros y leamos detenidamente el contenido de la licencia de software: el fabricante se lava las manos y dice que nos entrega un programa tal y como está, que es nuestra resposabilidad saber eso y que si no estamos de acuerdo nos devolveran el dinero si lo devolvemos antes de 90 días. Nada más, no hay una garantía, no hay un soporte, no hay nada más por esos 300 euros que hemos pagado, sólo el permiso para usar los programas.

Aceptamos los terminos del acuerdo de licencia de software y pasados unos meses aparece una nueva versión o actualización de esos programas. Pues nada, aún cuando lo que usamos nos sirve perfectamente, nos vamos a la tienda y compramos las actualizaciones, otros 300 euros; ¡vaya!, ¡parece que actualizar los programas vale lo mismo que un programa original! No importa, lo compramos (por aquello de estar siempre a la última), y nos vamos a casa tan contentos. Empezamos a instalar la actualización y mientras tanto leemos el acuerdo de licencia (el 99,9% de los usuarios no lo hace) y descubrimos una clausula que dice que esta actualización se regirá por la licencia del producto original y que se vincula a ella, por lo que la versión que teniamos antes de actualizar hay que mantenerla en la estantería si no queremos inclumplir el acuerdo. (Si comparamos el contenido de un paquete completo de la nueva versión con la actualización que hemos adquirido veremos que son casi idénticas, quzas cambie el programa de instalación).

En estos momentos "nuestro" software (o mejor dicho, el permiso para usar esos programas) nos ha costado la suma de 600 €, y, lo que es peor, no podemos intentar vender la versión anterior ya que esta vinculada a la actualización y, según el acuerdo de licencia que hemos aceptado, ambas forman un todo. Entiendase que hablo de las licencias, no del contenido de los programas. ¿Entonces? Pues la primera versión que compramos, aquella que venía con nuestro equipo informático, no vale nada, 0 euros, y lo peor del caso es que jamás obtuvimos por aquellos primeros 300 € ni un minuto de soporte o ayuda por parte del fabricante.

¿Cual es la conclusión lógica de todo esto? Yo lo veo claro, estamos pagando por "hacer uso de" y no por "ser propietario de", es decir, el software propietario o bajo licencia no tiene valor una vez que llega a nuestro equipo, no se puede vender como un coche usado, por ejemplo (a parte que nadie quiere versiones antiguas del software).

Jose A. Suárez   |  Comentarios [2]   |  TrackBack (0)

Comentarios

Umm es una putada sí... pero vamos los particulares a no ser que les sobre el dinero rara vez compran algo con licencia (y menos aún si es caro). En caso de los negocios que necesitan tener licencias... pues tendrán que buscar otras vías, porque esos precios hay que reconocer que son abusivos. El sofware libre está bien pero por ahora no tiene comparación con el de pago.
No creo q mole pagar por algo q otro tiene gratis, así q eso de q tanto tengo tanto valgo no estoy de acuerdo en este caso.
Un saludo :)

Comentado por Felipe a Martes, 09 de Diciembre de 2003

En gran parte sí creo que tienes razón, pero no estoy tan de acuerdo en generalizar. Me refiero a que si bien habrá muchas empresas que con la compra del producto no incluyen soporte, también habrá otras muchas que si lo hagan, al igual que otras en las que las actualizaciones no cuesten tanto como el producto original.

Por ejemplo Microsoft sí que es un ejemplo de lo que tú comentas, ahí totalmente de acuerdo.

Comentado por Jaime Irurzun a Miércoles, 10 de Diciembre de 2003